Este proceso también me ayudó a definir con mayor claridad desde dónde quería acompañar a otras marcas.
→ No desde la estética aislada.
→ No desde el relato vacío.
→ Sino desde la estructura, la estrategia y la coherencia entre identidad y acción.
Hoy acompaño a marcas personales y comerciales que están en fase de definición, crecimiento o reordenación, con una convicción clara:
Toda marca tiene un “tesoro”, pero solo se convierte en valor cuando se estructura y se proyecta correctamente.