Lo que sí existe —y lo veo a menudo en mi trabajo— son negocios que abren sin haber definido con claridad qué tipo de restaurante son, qué público quieren atender y qué tipo de experiencia están realmente preparados para sostener.
Philip Kotler, uno de los grandes referentes del marketing estratégico, insiste en algo fundamental:
cuando el modelo de negocio está bien definido, las decisiones se simplifican, los recursos se optimizan y el mensaje conecta con el público adecuado.
En restauración, esto es todavía más evidente.
El modelo de negocio no solo afecta a la carta o al precio medio.
Define, entre otras cosas:
Cuando no se define desde el inicio, aparecen fricciones: espacios mal dimensionados, mensajes confusos, equipos desbordados o clientes que no encajan con la propuesta.
Cuando el tiempo del cliente es parte del valor
Este modelo no vende solo comida: vende permanencia.
Desde mi experiencia, aquí el error más común es pensar que basta con “poner mesas bonitas”. No es así.
Decisión estratégica
El negocio decide que el cliente:
Este enfoque conecta con lo que Kotler define como valor percibido ampliado, y con la lógica de experiencia de Porter cuando la diferenciación no está en el precio.
Traducción en espacio
Lo que he visto en la práctica
Cuando este modelo se intenta aplicar en locales pequeños, mal ubicados o sin estructura de personal, el espacio termina traicionando la promesa.
Aquí, el espacio no es decorativo: es parte del negocio.
Cuando el espacio trabaja al ritmo del negocio
Este modelo parte de una decisión muy clara: el tiempo manda.
No es un modelo “menor”, es un modelo exigente y preciso.
Decisión estratégica
El negocio decide:
Aquí encaja la lógica de liderazgo en costes y procesos (Porter) aplicada a restauración.
Traducción en espacio
Lo que he visto en la práctica
Muchos fracasan porque quieren “vestirlo” como algo que no es.
Cuando el espacio intenta parecer sofisticado sin sostenerlo operativamente, el modelo se rompe.
Aquí el diseño no debe distraer: debe facilitar.
Cuando el reto no es hacer mucho, sino decidir bien
Este es uno de los modelos más habituales en España… y también uno de los más mal entendidos.
Decisión estratégica
El negocio busca:
No es un punto medio improvisado. Es una decisión consciente de equilibrio.
Traducción en espacio
Lo que he visto en la práctica
Cuando no se define bien el concepto, este modelo se diluye.
El espacio termina diciendo una cosa, el mensaje otra, y la propuesta pierde fuerza.
Aquí el espacio debe ordenar la experiencia, no confundirla.
Cuando el negocio se construye desde la renuncia
Este modelo es el más honesto… y el más exigente.
Decisión estratégica
El negocio decide:
Este enfoque conecta con la especialización que describen tanto Kotler como Osterwalder cuando el valor está en la propuesta concreta, no en la amplitud.
Traducción en espacio
Lo que he visto en la práctica
Cuando este modelo funciona, todo encaja: mensaje, espacio, equipo y cliente.
Cuando no, suele ser porque se intenta suavizar para gustar a más gente.
Y este modelo no admite medias tintas.
Abrasador es un buen ejemplo de cómo combinar modelos con criterio.
Su formato se mueve entre el casual dining y la especialización, pero con un elemento clave que lo ordena todo:
el control del producto desde origen, con carnes de crianza propia y una cadena de valor clara.
Esto les permite:
Aquí el modelo no es un discurso: es una estructura operativa que se refleja en el espacio, el servicio y el mensaje.
Después de años acompañando proyectos de restauración, tengo claro algo:
Si el espacio no sostiene la decisión estratégica, el negocio se resiente, por muy buena que sea la cocina.
Y ahí es donde empieza el verdadero trabajo de marca.
Cuando acompaño proyectos de restauración, suelo partir de estas preguntas:
¿A quién te diriges realmente?
No es lo mismo trabajar para familias, turistas o profesionales con poco tiempo.
¿Con qué recursos cuentas?
Personal, inversión, capacidad operativa y gestión diaria.
¿Qué tipo de experiencia puedes sostener en el tiempo?
No la que te gusta, sino la que puedes mantener con criterio.
Acompaño a profesionales, emprendedores y negocios en crecimiento a construir una marca clara, con orden y dirección.